En la cama del sanatorio en la que está internada por los tres balazos que su ex marido le dio en la pierna izquierda, luego de matar a su compañero de trabajo Marco Nazur, Cecilia Figueroa relató al secretario de la Fiscalía de Instrucción de la VIII° Nominación, Carlos Bustos Morón, cómo fue el ataque. “Se bajó del auto y comenzó a disparar contra nosotros sin decir ni una palabra”, describió la joven.

Fuentes tribunalicias contaron que la mujer relató cómo fue toda la relación con Marcelo Acosta, a quien conoció cuando tenía 15 años. “En todo momento contó los hechos de violencia que sufrió de parte de él. Se habían separado hace tres años pero él seguía acosándola”, afirmó el abogado Gustavo Carlino, quien asumió el rol de querellante en representación de Figueroa.

Acosta es policía Federal (trabajaba en el gabinete científico de la repartición), y el viernes 7 de agosto a la noche interceptó el auto en el que iban Figueroa y Nazur, en Corrientes y José Colombres. Acosta, de acuerdo a la declaración que dio ayer la mujer, se bajó del auto y sin decir ni una palabra descargó su arma reglamentaria sobre Nazur, quien murió más tarde en el hospital.

“Cecilia contó que el día del hecho había salido del hospital Avellaneda, donde trabaja como ayudante odontológica, y Nazur la estaba acercando al gimnasio al que ella asistía, en José Colombres y San Martín”, comentó Carlino.

El abogado aseguró que la mujer descartó que haya mantenido una relación sentimental con Nazur. “Eran buenos amigos y compañeros de trabajo. Pero Acosta ya lo había amenazado, porque no quería que nadie se le acercara, a pesar de que hace tres años están separados”, agregó el letrado.

Luego de pegarle 11 balazos a Nazur, Acosta se dirigió a su ex mujer, la tiró al piso y le hizo tres disparos a la pierna, de acuerdo a la declaración. “No gritó, no dijo ni una palabra, no insultó. Actuó con absoluta sangre fría”, sentenció Carlino.

El policía se había marchado inmediatamente del lugar y fue hasta la base de la delegación Tucumán de la Policía Federal, en Santa Fe al 600, donde se entregó. La fiscala Adriana Giannoni investiga si el crimen fue planificado, y de corroborarlo agravaría la acusación por la premeditación. Acosta se encuentra imputado por homicidio agravado por alevosía y tentativa de homicidio agravado por femicidio.